La paranoia alemana de los años 40

Peter Holdenberg tenía 64 años, vivía en Alemania en un bloque de departamentos con áreas compartidas, vendía libros y le gustaba tener a sus amistades cerca para conversar.

Un día, Helen Stuffel, vecina de Peter, estaba lavando ropa mientras él conversaba con uno de sus amigos, Peter pensaba que Hitler no estaba haciendo las cosas correctamente y que la guerra tendría consecuencias graves para Alemania. Al escuchar esto, Helen corrió al centro de la Gestapo más cercana y, motivada por su patriotismo, dio parte de lo que había escuchado.

El 10 de diciembre de 1941 la policía llegó al departamento de Peter y lo arrestaron para iniciar las investigaciones. A las declaraciones de la mujer se sumaron las de Irmgard Pierce, otra de las vecinas de Peter, quien corroboró la historia de Helen y además afirmó que Peter sintonizaba todas las noches la BBC de Londres; actividad que estaba prohibida por el régimen con una pena de 2 años en un campo de concentración.

paranoia en la gestapo

Ambas mujeres tildaron a Peter de agitador, alarmista y muy peligroso. Peter lo negó todo por temor a la condena, dijo también que en el pasado ya tuvo algunos problemas con Stuffel y que la vecina Pierce siempre se ponía del lado de ella.

A pesar de que los amigos de Peter declararon a su favor, fue encarcelado. Esa misma noche Peter imaginó en la oscuridad de su celda las torturas que iba a sufrir y, a su edad, y con sus problemas de salud, supo con certeza que solo le esperaba una muerte larga y dolorosa; así que decidió suicidarse.

El 12 de diciembre los guardias de la prisión lo encontraron colgado y agonizante. 

Los reportes oficiales dicen que el caso no ameritaba una condena y que iba a ser descartado.

La gestapo arrestando a un hombre

Historias como la de Peter fueron comunes en Alemania durante el régimen nazi. La Gestapo, creada en un principio para luchar contra los enemigos políticos del Führer, contaba en realidad con pocos miembros, incluso en sus años de apogeo. En 1933 sumaban apenas 1000 miembros y para 1944 unos 16000 agentes controlaban a una población de 66 millones.

La Gestapo realizó una campaña muy exitosa para convertir a la población civil en vigilantes del orden. 

Los encarcelamientos arbitrarios, torturas y sentencias de muerte empezaron a hacerse rutinarios en 1939 y la mayor parte de los casos investigados fueron denunciados por civiles; solo el 15% de casos fueron resultado de las investigaciones propias de la Gestapo.

No importaba de dónde venían las denuncias, o si eran simples rumores o suposiciones; todas fueron debidamente procesadas. 

paranoia en alemania nazi parecida al pasaporte de vacunación

La estadística dice que el 40% de las denuncias tenían motivaciones personales: Esposas contra maridos, maridos contra esposas o vecinos contra vecinos. 

Los años cuarenta fue una era llena de paranoia en la sociedad alemana. Hubo enfrentamientos entre personas de la misma población, que antes eran conocidos, amigos o hasta familiares. 


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