Lady Hércules, la Gran Sandwina

La gran sandwina, la mujer hércules

Katie Brumbach empezó su carrera como mujer forzuda cuando tenía apenas 2 años, se paraba de manos en las palmas de su padre.

Ella y sus 14 hermanos, eran parte de una familia de cirqueros provenientes de Bavaria. 

A su padre le gustaba alardear de sus dotes de luchadora ofreciendo 100 marcos a quien sea capaz de derrotarla en el ring, cantidad que nunca tuvo que pagar porque Katie vencía y humillaba a sus contendientes masculinos.

Cuando Katie tenía 16 años, Max Heyman, un joven aspirante a acróbata aceptó el desafío de luchar. Katie lo lanzó por los aires. Él, adolorido y humillado, se enamoró. 

Se casaron y ella no tardó en incorporarlo en su acto: lo elevaba por sobre su cabeza con solo un brazo y lo usaba como “rifle” en una rutina en la que ella representaba a un soldado armado. Estuvieron casados por 52 años.

En 1900 un promotor organizó una batalla de levantamiento de pesas. Katie se enfrentó a Eugene Sandow, el padre del fisicoculturismo, quien era capaz de levantar a una familia de 18 personas más un perro. 

Eugene sandow perdió contra la gran sandwina lady hercules

Luego de varias series, Katie venció a Eugene al levantar 136 kilos sobre su cabeza. Eugene, desgastado solo pudo levantar ese mismo peso hasta el pecho.

La prensa sacó varios artículos con la increíble hazaña de Katie, a quien bautizaron como Lady Hércules. Uno de los periodistas usó el sobrenombre de La gran Sandwina para hacer referencia al sometimiento y emasculación a la que sometió a Eugene Sandow. Ella se apropió de este sobrenombre y se cambió legalmente el nombre. 

 Desde entonces en todos sus actos se presentaba como “La Gran Sandwina”.

Katie Sandwina, la mujer más fuerte del mundo

Katie no solo era conocida por su gran fuerza, sino que también se aferró y promovió la feminidad; amaba pintarse las uñas tanto como doblar vigas de hierro. A diferencia de otras mujeres forzudas la prensa siempre elogió su belleza y sus formas.

Más tarde se convirtió en madre. Sandwina presentó su acto hasta la noche anterior del nacimiento de su primer hijo Theodore, mientras que Alfred, el segundo, nació en medio del espectáculo.

La mujer fisicoculturista, katie sandwina

En 1912 se convirtió en vicepresidenta del Movimiento Sufragista del Circo Barnum & Bailey donde tenía contrato. Se retiró a los 60 años y abrió un café que funcionaba como negocio familiar. Nunca rechazó ninguna oportunidad de entretener a sus clientes doblando algún hierro.

Escrita por Salomé Velasco, editada por Alejandro Aulestia


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