Los dioses de la miríada de delicias conyugales, Ukiyo-e de Katsushika Hokusai

"Los dioses de las delicias conyugales", Ukiyo-e del artista japonés Katsushika Hokusai (1760-1849).
Este Ukiyo-e fue realizado en 1821 para la portada de un libro shunga llamado Manpuku Wagojin.

El libro describe el viaje de descubrimiento sexual de Otsubi y Osane, dos amigas adolescentes. 

Osane es hija de un rico comerciante y  Otsubi, es hija de un comerciante arruinado. Otsubi aprende a manipular la sexualidad para su propio beneficio. Gracias a esto alcanza una posición destacada en la sociedad, gracias al placer que puede dar a sus parejas. La inocente Osane en cambio, no logra explorar a fondo su sexualidad por vergüenza. Va cayendo en un círculo vicioso de manipulación y abuso y termina sus días como prostituta en las peores calles de su ciudad. 

Los ukiyo-e se realizaban como grabados sobre piedra (litografía) o grabados sobre madera (Xilografía). 

Esta obra de arte representa a una pareja de amantes formada por las personificaciones del falo y la vulva.

Los Shunga eran libros de literatura e ilustraciones eróticas que servían para enseñar a los cónyugues a alcanzar el máximo placer sexual. 

Fueron producidos entre el siglo XVI y el XIX por artistas de ukiyo-e. Estos artistas se dedicaban a realizar Shungas porque lo erótico era más fácil de vender y así podían ganar un sueldo para sobrevivir. 

Los grabados de Shunga se producían y vendían como hojas sueltas o, con mayor frecuencia, en forma de libro, llamado enpon. 

Estos contenían habitualmente doce imágenes, una tradición que parece venir del género shunkyu higa en China (Imágenes secretas del Palacio de Primavera).

Lso Shunga también se produjeron en formato de pergamino a mano, llamado kakemono-e (掛 け 物 絵).  Este formato también fue popular, aunque más caro, ya que los pergaminos tenían que pintarse individualmente en lugar de producirse con placas de impresión.

La calidad del arte shunga varía, y pocos pintores ukiyo-e se mantuvieron al margen del género. 

Los artistas principiantes realizaban gran cantidad de Shunga para aprender las técnicas del grabado y además poder ganar un dinero extra para seguir produciendo Ukiyo-e con más calidad artística. 

A pesar de que ellos no lo consideraban así, muchas de estas obras hoy son consideradas obras de arte, incluso por encima de otros tipos de Ukiyo-e, sobre todo por la originalidad y creatividad que muchos de estos grabados tienen.



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